Generalidades

Promoción de la adherencia al tratamiento

A menudo se asume que una vez que se elige el fármaco apropiado, se escribe correctamente la receta y la dispensación ha sido adecuada, el tratamiento tendrá éxito. Desafortunadamente, muy a menudo no es el caso y se pasa por alto una de las más importantes razones para el fracaso terapéutico: la falta de adherencia con el plan de tratamiento. Hay muchos factores que condicionan una pobre adherencia, algunos de los cuales se presentan a continuación:

  1. El paciente:
  2. La adherencia, es más problemática en hombres que en mujeres, en personas que viven en condiciones de pobreza, con menos acceso a información, que viven solas, sin apoyo familiar y en personas de edad avanzada. Ciertas creencias sobre enfermedad, fármacos y remedios populares pueden ser muy importantes y deben ser analizadas y tomadas en cuenta.

  3. La enfermedad:
  4. Las personas tienen tendencia a tomar un medicamento mientras se sienten enfermas. Es más difícil la adherencia en ciertos trastornos asintomáticos como la hipertensión, diabetes, etc.

  5. La actitud del prescriptor:
  6. El prescriptor puede propiciar una pobre adherencia por varias razones: no inspira confianza con el tratamiento ofrecido, da muy poca o ninguna explicación, no informa sobre el beneficio del medicamento ni sobre los efectos adversos, pres- cribe de manera inconsciente demasiados medicamentos, comete errores en la prescripción o por su actitud general con el paciente. Existe considerable evidencia de que la relación médico-paciente es crucial para la adherencia. La satisfacción con la atención es uno de los mejores predictores de una buena adherencia.

  7. La prescripción:
  8. Puede que la receta sea ilegible o inexacta y que las indicaciones no tengan la información necesaria. Además, la prescripción puede ser demasiado compleja: cuanto mayor es el número de medicamentos, peor es la adherencia. De igual manera, las múltiples dosis (más de dos o tres al día) y los efectos adversos (somnolencia, impotencia sexual, náuseas…etc.) reducen la adherencia.

  9. El sistema de salud:
  10. La adherencia al tratamiento es mucho mejor si la población tiene facilidad de acceso a las unidades de salud, si el personal de salud realiza vi- sitas domiciliarias y si existe buena coordinación entre los diferentes niveles de atención y profesionales que prescriben a un mismo paciente.

Las recomendaciones para mejorar la adherencia a los tratamientos se describen a continuación:

  1. Establecer buena comunicación con el paciente para conocer su percepción sobre sus problemas de salud y así explicarle claramente su enfermedad y los posibles tratamientos (pros y contras).
  2. Prescribir medicamentos solo si son estrictamente necesarios y limitar tanto como sea posible el número de medicamentos prescritos. Prescribir las pautas de tratamiento más cortas posibles de acuerdo a la evidencia disponible (en caso de enfermedades agudas).
  3. Recomendar las posologías más cómodas 1, 2 o máximo 3 tomas al día.
  4. Informar a las personas sobre efectos adversos comunes que pueden afectar la adherencia y sobre algunas medidas que pueden tomar para prevenirlas.
  5. Tomar en cuenta los problemas propios de la persona, ej. dificultad para leer la receta y hábitos de vida.
  6. Si el medicamento que requiere la persona es esencial pero no está disponible en la unidad de salud, orientar sobre la opción más económica.
  7. En pacientes con enfermedad crónica evaluar periódicamente la adherencia.
  8. Anime a los pacientes a aprenderse el nombre de sus medicamentos y traerlos a la unidad de salud para revisar su tratamiento conjuntamente.
  9. Involucre a la pareja u otro miembro de la familia.
  10. En personas que ya están tomando varios medicamentos evaluar la posibilidad de reducir el número de los mismos (deprescripción).
  11. Colaborar con el resto del equipo de salud para mejorar la adherencia.
  12. Priorizar los pacientes con más problemas de adherencia.

Idealmente, se recomienda de manera rutinaria evaluar la adherencia cada vez que se prescriba, dispense o revise la medicación. Sin embargo, en servicios con alta demanda de atención y tiempos cortos de consulta, se debe centrar la atención en las personas con mayor riesgo de falta de adherencia, tomando en cuenta los factores presentados anteriormente, ej. en caso de tratamientos complejos, medicamentos que a menudo provocan efectos adversos, pacientes que no asisten a sus citas, aquellos con deterioro cognitivo o problemas psicológicos, en particular depresión. En cualquier caso, ante un fracaso terapéutico siempre debe considerarse la falta de adherencia como una posible causa. A continuación, se presenta una guía de preguntas que se pueden realizar para valorar el grado de adherencia a los tratamientos.

Posibles preguntas para evaluar el grado de adherencia:

  • La mayoría de la gente tiene dificultad en tomar sus medicamentos, - ¿Tiene usted dificultad en tomar los suyos?
  • ¿Alguna vez se ha olvidado de tomar sus medicamentos?
  • ¿En qué momentos del día toma sus medicamentos?
  • Cuando se encuentra bien, ¿Deja de tomar sus medicamentos?