Generalidades

Uso de medicamentos en condiciones especiales

  1. Embarazo
  2. La inocuidad de los medicamentos durante el embarazo no puede ser garantizada de manera absoluta en ningún caso. Los medicamentos pueden tener efectos nocivos sobre el embrión o el feto, en cualquier momento durante el embarazo. Es importante tener esto en cuenta cuando se prescribe para una mujer en edad fértil o para los hombres que tratan de engendrar hijos.

    Existen varias propuestas para clasificar el riesgo de los fármacos durante el embarazo. Una de las más conocidas es la de la Food and Drug Administration (FDA) que establecía 5 categorías de riesgo (A, B, C, D, X). Sin embargo, dejó de ser aplicada por la FDA a partir de Junio del 2005. Actualmente la FDA utiliza un resumen clínico con la mejor evidencia disponible para información del facultativo y así tome la mejor decisión para la utilización o no del medicamento.

    En el primer trimestre del embarazo, los fármacos pueden producir teratogénesis (malformaciones congénitas), y el período de mayor riesgo es el de la tercera a la décimo primera semana de gestación. Durante el segundo y tercer trimestres, los fármacos pueden afectar el crecimiento o el desarrollo funcional del feto, o pueden tener efectos tóxicos sobre los tejidos fetales. Los fármacos administrados poco antes de término o durante el trabajo puede tener efectos adversos sobre el trabajo de parto o en el recién nacido.

  3. Lactancia
  4. Hay medicamentos con demostrada toxicidad orgánica intrínseca que están contraindicados, ej. Aminoglucósidos y citóstaticos. Aunque existe la preocupación de que los medicamentos tomados por la madre pueden afectar al bebé, hay muy poca información al respecto. La cantidad de fármaco transferido en la leche materna rara vez es suficiente para producir un efecto perceptible sobre el bebé. Esto se aplica particularmente a los fármacos que son pobremente absorbidos y necesitan ser administrados por vía parenteral. Sin embargo, existe una posibilidad teórica de que una pequeña cantidad de fármaco presente en la leche materna puede inducir una reacción de hipersensibilidad.

    Un efecto clínico puede ocurrir en el bebé si una cantidad farmacológicamente significativa del fármaco está presente en la leche. Algunos niños, como los prematuros o que tienen ictericia, corren un riesgo ligeramente mayor de toxicidad. Algunos medicamentos inhiben reflejo de succión del bebé (por ejemplo, fenobarbital), mientras que otros pueden inhibir la lactancia (por ejemplo, bromocriptina).

    Sin embargo, la mayoría de los fármacos pueden utilizarse en el período de lactancia siempre y cuando exista clara indicación para hacerlo y a condición de observar cuidadosamente al lactante. Se debe tener en mente la importancia de continuar con la lactancia materna, tanto como sea posible.

    La FDA utiliza un resumen clínico (al igual que con el embarazo) con la mejor evidencia disponible para el facultativo y así tome la mejor decisión para la utilización o no del medicamento.

  5. Niñez.
  6. La niñez, y sobre todo los neonatos, poseen una respuesta a los medicamentos diferente a los adultos. Se debe de tener un cuidado especial en el período neonatal (primeros 28 días de vida) ya que el riesgo de toxicidad se incrementa por la reducción de eliminación del fármaco y la diferente sensibilidad de órganos diana.

    Considerando que la experiencia de uso de medicamentos en niños menores de 18 años es limitada, es importante la notificación de todas las sospechas de reacciones adversas a los medicamentos, no importa que tan insignificante se considere. La identificación y notificación de reacciones adversas a los medicamentos en los niños es particularmente importante debido a que:

    • La farmacocinética y la acción de los medicamentos en los niños (especialmente en los neonatos) puede ser diferente de la de los adultos;
    • No han sido probados exhaustivamente en niños;
    • Gran cantidad de los medicamentos no están autorizados específicamente para su uso en niños y se utilizan fuera de indicación autorizada (“off-label”)
    • Las formulaciones pueden no estar disponibles de formas adecuadas para permitir una dosificación precisa en los niños;

  7. Insuficiencia hepática.
  8. Los pacientes con insuficiencia hepática pueden presentar alteraciones de la respuesta a los fármacos. Para los medicamentos que poseen un efecto de primer paso importante, cualquier disminución del metabolismo aumentará su biodisponibilidad. Algunos medicamentos son prodrogas que se metabolizan en el hígado en una molécula activa y pueden resultar menos eficaces en casos de trastornos hepáticos severos.

  9. Insuficiencia renal.
  10. En pacientes que padecen de insuficiencia renal se debe tener precaución debido a la posibilidad de que el fármaco se elimine a una velocidad menor a la “normal” y pueda presentar las siguientes situaciones:

    • Reducción de la excreción renal de un fármaco o de sus metabolitos, pudiendo causar toxicidad;
    • la sensibilidad a algunos fármacos se incrementa incluso si la eliminación no se ve afectada;
    • Gran cantidad de efectos secundarios que son mal tolerados por los pacientes con insuficiencia renal;
    • Disminución o ausencia de la eficacia de algunos medicamentos cuando hay una reducción de la función renal.

    Muchos de estos problemas pueden evitarse mediante la reducción de la dosis o mediante el uso de fármacos alternativos.

  11. Adultos Mayores.
  12. Los adultos mayores pueden presentar varias patologías y por lo tanto son propensos a recibir múltiples fármacos; lo que aumenta el riesgo de reacciones adversas e interacciones farmacológicas y puede derivar en afectar el cumplimiento de los medicamentos. El balance riesgo/beneficio de algunos medicamentos puede alterarse en las personas mayores. Por lo tanto, los medicamentos en estos pacientes deben revisarse periódicamente y aquellos que no aporten beneficio deben ser excluidos. Las medidas no farmacológicas pueden ser más apropiados para los síntomas como dolor de cabeza, insomnio y sensación de mareo cuando se asocia con el estrés social como en la viudez, la soledad, y la dispersión de la familia. Los adultos mayores son personas que requieren especial cuidado y consideración por parte de los prescriptores

    En general, en personas de edad avanzada la sensibilidad de los órganos diana se modifica; en la mayoría de los casos esta aumentada. El metabolismo esta enlentecido para la mayor parte de los medicamentos y el más llamativo es la disminución de la excreción renal. Los pacientes ancianos frágiles pueden tener dificultades para tragar las pastillas, si se dejan en la boca, puede desarrollar ulceración. Siempre deben ser alentados a tomar sus tabletas o cápsulas con suficiente líquido y en posición vertical para evitar la posibilidad de ulceración esofágica. En los ancianos, las manifestaciones del envejecimiento normal pueden confundirse con la enfermedad y conducir a la prescripción inadecuada. Por ejemplo, La debilidad muscular relacionada con la edad y la dificultad en mantener el equilibrio no se deben confundir con enfermedad neurológica.

    En los adultos mayores su sistema nervioso es más sensible a muchos medicamentos de uso común, como los analgésicos opiáceos, benzodiacepinas, antipsicóticos y fármacos antiparkinsonianos, todos los cuales deben ser utilizados con precaución. Del mismo modo, otros órganos pueden ser más susceptibles a los efectos de los fármacos tales como los antihipertensivos y los AINE.